Cuando exponemos más la piel, como ocurre en verano, nos convertimos en manjar de dioses para los insectos. Muchas especies son atraídas por nuestro sudor, el ácido láctico y las feromonas, lo mismo que por aromas florales y dulces, y la ropa oscura. El calor, además, hace que algunos prefieran dormir con sus ventanas abiertas, y es totalmente comprensible, pero estas son la entrada preferida de los zancudos, uno de los insectos más comunes y problemáticos en temporada estival. Le siguen las pulgas y las pulgas de mar.
Como el verano despierta también las ganas de salir a la naturaleza, es muy frecuente que nos enfrentemos con insectos poco conocidos. Una picadura o una mordedura pueden ser completamente inofensivas, pero también son potencialmente un peligro, dependiendo del insecto y de la susceptibilidad de la persona afectada.
¿Qué hace el insecto al picarnos? Introduce saliva, veneno o sustancias anticoagulantes que provocan una reacción inflamatoria local, caracterizada por enrojecimiento, hinchazón y picazón. Esto es lo normal y desaparece en pocos días. Pero hay excepciones: en algunos casos pueden causar reacciones alérgicas más severas (abejas y avispas, por ejemplo); transmitir enfermedades porque introducen virus, bacterias y parásitos, y producir infecciones secundarias por el rascado enérgico de la piel.
El doctor Mauricio Rivas, director médico de Clínica Valle Norte, explica que, en estricto rigor, todas las picaduras son potencialmente motivo de una consulta. “Pero si es una pequeña que no genera molestia y no se infecta, no hay problema -dice-. Sí requiere atención médica cuando se infecta o cuando las picaduras son múltiples, lo que llamamos ‘prurigo insectario’. Si la lesión tiene pus o una costra amarillenta, un enrojecimiento o un eritema mayor a un centímetro alrededor de la picadura, eso ya es una franca infección y amerita el uso de una crema antibiótica o, incluso, de antibióticos orales”.
¿Cuándo implica una urgencia?
Cuando se produce una anafilaxia, que es una reacción alérgica grave, potencialmente mortal. En el contexto de los insectos, podría ser por una picadura de abeja, por ejemplo.
¿Por qué algunas personas reaccionan con más inflamación y picazón que otras?
Eso tiene que ver con los haplotipos inmunológicos de cada individuo. Toda persona tiene su susceptibilidad genética a reaccionar más o menos que otra, y la verdad es que eso es idiosincrático, es decir, no se debe a una causa específica, sino que es más bien azaroso.
¿Qué errores comunes cometemos al tratar las picaduras en casa?
Echarles alcohol, que las irrita y empeora. Rascarlas mucho también, al punto de hacerse heridas, lo que termina en más infección. Aplicarse productos como el Ivarest, que nosotros no recomendamos porque tiende a generar más alergias cutáneas. El mentholatum podría ayudar algo en el control de la picazón. Pero todo lo demás que se inventa en casa no sirve. He visto pacientes que han puesto excremento de caballo en sus heridas, y eso lo único que hace es agravar el problema.
¿Cuándo es necesario usar crema con corticoides?
Cuando hay reacciones exageradas como el prurigo insectario, que es difuso, que se expande a todo el cuerpo. En ese caso normalmente ocupamos un poquito de corticoides orales o en crema.
¿Puede una picadura dejar una mancha, una cicatriz permanente en la piel?
Por supuesto. Si hubo un rascado demasiado intenso y generó una costra profunda, eso puede redundar en una cicatriz permanente.
¿Qué precauciones debemos tener en casa, especialmente con niños o personas de piel sensible?
Ojalá fumigar con personal capacitado si hay presencia de muchos insectos; usar repelentes si están al aire libre; no hacer pozas o estanques de agua en la casa, porque en esos sitios los mosquitos ponen los huevos y generan más mosquitos; poner mallas mosquiteras, y usar ocasionalmente repelentes eléctricos, que también son buenos.
¿Los repelentes para el cuerpo son realmente efectivos?
Sí, los que venden en farmacias son efectivos y seguros.
¿Cómo se determina si alguien fue mordido por una araña común o de rincón?
En general, por la evolución clínica.
¿Qué insectos son peligrosos en la Región de Coquimbo?
La araña de rincón, por lejos (trataremos el tema próximamente), y la vinchuca. Esta última, porque transmite la enfermedad de Chagas, sobre todo en esta región. El Chagas no es una enfermedad que mata en el momento, pero a largo plazo sí podría provocar grandes problemas, como megacolon o cardiopatías. Por lo tanto, si hay vinchucas en casa, se debe avisar al SAG (Servicio Agrícola y Ganadero) y fumigar inmediatamente.